A nadie le cabe duda de que Internet es uno de los mayores
avances en la historia de las comunicaciones. En un plazo
relativamente corto de tiempo ha revolucionado por completo muchos
de los hábitos de los adultos: desde mantener contacto con una
persona lejana hasta hacer la compra del mes. Pero, sin lugar a
dudas, quienes más protagonismo están tomando en la red son los
niños y los adolescentes.
Una gran complemento escolar…
Conscientes del potencial de Internet, en los mismos centros
escolares enseñan y animan a los niños desde edades tempranas a
navegar por la red para que sepan encontrar información que
complemente lo que están aprendiendo en clase. De alguna manera,
hoy en día se puede afirmar que Internet ha venido a ocupar el
lugar que hace unos años tenían las clásicas enciclopedias que
había en casi todos los hogares. Pero no sólo eso: por medio de
atractivas páginas web, los niños también pueden utilizar la red
para repasar multiplicaciones, aprender idiomas o mejorar sus
dibujos.
…y también un foco de riesgos
Pero más que contenido escolar, lo que abunda en el ciberespacio
es la oferta dirigida al ocio: juegos on line, vídeos, música…
innumerables contenidos divertidos y sorprendentes a un solo clic
de distancia. Lamentablemente, no existe ninguna forma de evitar
que al hacer clic en el botón equivocado el niño pueda pasar de una
página de juegos ingenuos a otra de contenido para adultos.
Lo mismo ocurre con las cada día más célebres redes sociales y los
chats. En principio, se trata de espacios virtuales en los que
nuestros hijos pueden mantener contacto a tiempo real con sus
amigos, que se supone que son niños de su misma edad y de aficiones
similares. Pero tampoco aquí se puede evitar que "alguien" se cuele
y establezca contacto con los menores.
La mejor defensa: el diálogo
Internet es todo un universo. Y como dice el refrán, "no se
pueden poner puertas al campo". Por eso, todos los métodos que se
han empleado hasta ahora para colocar en los ordenadores de casa
sistemas de control que impidan a nuestros hijos entrar en
determinadas páginas han fracasado de forma estrepitosa. Tampoco
tiene mucho sentido que ejerzamos de implacables "vigilantes"
revisando el historial del navegador cada noche para averiguar por
dónde ha pasado el niño. Lo más efectivo es el diálogo abierto con
nuestros hijos: exponerle con claridad que, al igual que en la
calle, en la red puede visitar lugares muy divertidos y que debe
evitar otros que pueden entrañar peligros.
Advertencias con medida
Ya no podemos limitarnos a advertirle de que, en la calle, no se
pare a hablar con extraños. Es necesario actualizar nuestras
advertencias y ponerlas al día, sobre todo en lo referente a las
nuevas tecnologías. Tampoco se trata de dar una imagen negativa de
Internet, ya que con un uso adecuado no tiene por qué resultarle en
absoluto dañino. Es importante mantener la calma y recordar que
millones de niños y adolescentes de todo el mundo se conectan a la
red a diario sin ningún problema. Sin duda se trata de una
herramienta con la que ellos van a crecer. Nuestro objetivo
consiste en ayudarlos a que aprendan a utilizarla de la forma más
adecuada posible.
Lo que puedes hacer
* Habla con tus hijos y explícales con claridad las precauciones
que han de adoptar al navegar por la red.
* Anima a tu hijo a que te explique qué es lo que más le gusta
de Internet.
* Durante el fin de semana, aprovecha para sentarte con él en el
ordenador y navegad juntos un rato. Descúbrele aquellas páginas que
creas que pueden resultarle más adecuadas e interesantes para su
edad.
* Ejerce un control sobre el tiempo que pasa tu hijo en el
ordenador: habitúalo a que te pida permiso para encenderlo y a que
te avise cuando lo haya apagado.
* No está de más que, mientras tu hijo se encuentre en el
ordenador, eches un vistazo discreto para asegurarte de que está
manejando contenidos adecuados a su edad.
* Intenta enseñarle a reconocer y rechazar publicidad engañosa
que puede derivar en pequeñas estafas con la promesa de ganar
grandes premios.
Lo que le puedes pedir a tu hijo
* Utiliza Internet para aprender, ver cosas nuevas y divertirte,
pero hazlo de forma responsable y, sobre todo, sin darle un uso que
pueda molestar a otras personas.
* Evita rellenar formularios con datos personales.
* No entres en ninguna página en la que te adviertan de que el
contenido es para mayores de edad, ya que en ellas seguro que no
encontrarás nada que te resulte divertido.
* Si alguien habla de un tema que no entiendas en el chat,
pídeme que te lo explique.
* Avísame si recibes en tu correo electrónico o en el chat algún
mensaje en el que alguien se meta contigo o te diga cosas
desagradables.
* Si un día quieres quedar con algún amigo que hayas conocido
por Internet, dímelo para que te acompañe y así pueda conocerlo yo
también.